1 de octubre de 2011

Haiku


Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo.


Expuesto a la intemperie y resignado, 
el frío... ¡cómo corta
mi cuerpo!


Sobre la rama seca
un cuervo se ha posado;
tarde de otoño.

A la intemperie,
se va infiltrando el viento
hasta mi alma.

Todo en calma.
Penetra en las rocas
la voz de la cigarra.

La primavera pasa;
lloran las aves
y son lágrimas los ojos de los peces.

Aroma del ciruelo,
de repente el sol sale.
Senda del monte.

Luna de agosto.
Hasta el portón irrumpe
la marejada.

Habiendo enfermado en el camino,
mis sueños merodean
por páramos yermos.

Hoy el rocío
borrará la divisa
de mi sombrero.

¡Débiles son mis piernas!
 pero está en flor
el monte Yoshino.

Se oscurece el mar.
Las voces de los patos
son vagamente blancas.

Como recuerdo, 
a una amapola
deja sus alas la mariposa

En verano, 
las montañas y el jardín
se van adentrando hasta mi habitación.

Plenilunio de otoño;
paseo en torno al estanque
toda la noche.

Los crisantemos
se incorporan, etéreos,
tras el chubasco.

Visión en sombras.
Llora una anciana sola,
la luna como amiga.



Autor: 

Matsuo Bashō 



19 de agosto de 2011

Haiku








El Haiku es un tipo de poesía corta y una de las más bellas de la  literatura. Sus orígenes vienen desde Japón en el siglo XVI, inicio como haikai inducida por "Bacho" que en ese entonces estos poemas eran de 80 a 100 versos pero con el tiempo "Shiki" decidió cambiarle el nombre a haiku como es conocida ahora.
El haiku tradicional consta de 17 moras (unidad lingüística de menor rango que la sílaba) dispuestas en tres versos de 5, 7 y 5 moras, sin rima. Suele contener tanto una palabra clave denominada kigo , que indica la estación del año a la que se refiere, como una  pausa verbal, conocida como kire
, que separa a un haiku en dos imágenes contrastantes.






Tradicionalmente el haiku, así como otras composiciones poéticas, buscaba describir los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones, o la vida cotidiana de la gente. Muy influido por la filosofía, su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad, la esencia espiritual camino hacia la poesía pura, la aparente asimetría que sugiere la libertad y con esta la eternidad.



Unos ejemplos de Haiku:

"¿Una flor caída 
volviendo a la rama?
Era una mariposa."

"Caed, pétalos del ciruelo,
caed y dejad el recuerdo
del aroma."

"Pasa de largo el viento,
el árbol seco
otoñece de frío."